martes, 16 de agosto de 2016

El 17 de Agosto se conmemora el aniversario de la muerte del General José de San Martín.

A lo largo de nuestra historia las opiniones sobre nuestros héroes han sido siempre divididas. No es fácil formarlas objetivamente, sin dejarnos invadir por las ideas de quienes las escriben.
Pero el General San Martín fue hombre de ley, de fortaleza, de inmenso espíritu por la libertad. Hay en San Martín una gloria mayor que la de haberse medido con la montaña o el mar, o la de haber vencido las armas españolas. Esa es la virtud excepcional de un guerrero, de haber sabido vencerse a si mismo y haber renunciado a los ascensos, los honores y los premios del triunfo…
Fue el quien salvo la revolución y la condujo triunfantes por tres naciones cuya libertad aseguro, huyendo del teatro político, sin escuchar los llamamientos de la ambición y gozoso de haber completado la obra mas hermosa.
General de verdaderas convicciones: “De lo que mis granaderos son capaces, yo solo se, quien los iguale habrá, quien los supere jamás”, era respetuoso de su ejercito y de sus propias creencias.
Supo sobreponerse a la adversidad, cuando se eclipso su estrella, coronando su vida en el más caritativo silencio de los más puros maestros.
Para llegar a esto, necesito perdonar injurias y supo hacerlo por amor a su América, nuestra tierra, en la que fue iluminado.
Hoy, muchos años después y con un país diferente, rescatamos una de sus tantas ilustres palabras: “La ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que hace felices a los pueblos”.

Más información sobre la vida y batallas de San Martín en:



MARCHA DE SAN LORENZO:

El autor de la música es Cayetano Silva y la letra fue escrita por Carlos Benielli. Dicha canción fue estrenada el 30 de Octubre de 1902 en la inauguración del Monumento al General San Martín, en Santa Fe. Esta marcha describe como ninguna otra, una batalla y resalta además de la figura del general San Martín, la del soldado que da su vida por su jefe, el Sargento Cabral.

Marcha de San Lorenzo.

Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordos ruidos
oír se dejan de corceles y de acero.
Son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón. (bis)
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor. (bis)
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal.
Y allí salvó su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral! (bis)
 (Letra: Carlos J. Benielli - Música: Cayetano A. Silva